jueves, 18 de febrero de 2016

sobre la fe



“Y que tal si la religión no es buena,
todos los domingos estaríamos haciendo enfadar más y más a dios.”
Homero Simpson


Millones de personas pertenecen a alguna religión. Entiendo q ellas adhieren a un sistema d creencias y deberes q en general se expresan públicamente en tanto q lo religioso tiene un contenido altamente social. Es llamativo descubrir la cantidad d religiones q hoy existen en el mundo como también es notable escuchar la certeza con que cada una rechaza o niega la existencia de los dioses y dogmas q no le son propios, es decir, quienes creen en algún dios poseen un acérrimo ateísmo respecto de los dioses ajenos, ostentando en ese mismo acto la posesión d la verdad y d la pureza del mundo espiritual. Yo mismo he sido parte d esa estadística hasta hace ya varios años, pero a medida q fui reflexionando sobre el mundo mi pensamiento viró hacia un claro agnosticismo: prefiero centrarme en la duda o en la innecesidad frente a la indemostrabilidad d la existencia d cualquier ser. Ninguna delegación d voluntades ha servido para el desarrollo del hombre libre y responsable d sus actos. Las iglesias dictan normas para la vida -a veces extremas, a veces acomodaticias al mundo laico- y regulan las libertades d los hombres en la mirada omnipresente d la cam divina. No faltará quien diga q no es lo mismo creer en un ser trascendente q pertenecer o adherir a una comunidad religiosa, pero yo digo q aún ellos no pueden responder con coherencia en q basan su fe, la q suele ser una especie de tenue rastro cultural q mantienen por el contexto en q han nacido mezclado con cierto rechazo a manidos actos despreciables q ejercen las instituciones religiosas. El catolicismo explica la fe principalmente como un acto d la gracia divina: tenés fe sólo si dios te la otorga. Le agrega también q aún frente a esta gratuidad, la fe debe ser buscada y anhelada por el hombre: "pero yo la he buscado, ¿cómo dios no me la va a otorgar? es obvio q me la dio como recompensa a mi búsqueda, ergo: creo". Cierta oración basada en un texto bíblico reza : "¡Creo, pero aumenta mi fe!" ¿No es hasta tautológico pedirle casi con desesperación al ser d quien parece dudarse d su existencia q le quite la duda? En fin, este camino q alguna vez he recorrido no me ha hecho más libre.

Alejandro Zoratti Calvi

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